El ronquido no sólo es ese molesto ruido que se produce por la obstrucción del paso del aire a nivel de la faringe, sino que es el signo de un padecimiento potencialmente mortal llamado apnea obstructiva del sueño (AOS), la cual consiste en pausa respiratorias que ocurren por varios segundos más de lo normal, cuando se dan, la obstrucción del paso del aire disminuye el oxígeno en la sangre y aumenta la tensión arterial, pudiendo causar crisis hipertensivas, bloqueos (conducción anómala del impulso cardiaco), arritmias (irregularidades en la frecuencia cardiaca), cardiopatía congestiva (falla o insuficiencia cardiaca), enfermedad coronaria (mala circulación por las arterias del corazón). También se asocia con aumento del riesgo de enfermedad cerebro-vascular, como el infarto cerebral (suspensión de la circulación en una zona del cerebro) y hemorragia cerebral. También provoca somnolencia excesiva diurna, alteraciones cognitivas (problemas de atención, concentración y memoria), afectivas (ansiedad, depresión). Además la fatiga producida por los despertares nocturnos que pueden llegar hasta trescientos en una noche, disminuyen el rendimiento físico diurno, la productividad laboral e incrementa el riesgo de accidentes tanto de tránsito como laborales en las personas que manejan máquinas de corte o prensión. La somnolencia diurna disminuye el rendimiento intelectual, la capacidad de concentración del individuo y produce frecuentemente dolores de cabeza, mareos que algunas veces se diagnostican erróneamente como migrañas.
La disminución de la libido o pérdida del apetito sexual se debe a la fatiga crónica que padece el roncador ya que para él, dormir o más bien dicho mal dormir es una necesidad imperante contra la que ha estado luchando todo el día y es común que se quede dormido durante el acto sexual.
Las condicionantes que favorecen el ronquido deben ser identificadas y tratadas, como son: la obesidad, el tabaquismo, la ingestión de bebidas alcohólicas menos de tres horas antes de acostarse y el uso de somníferos.
Las obstrucciones de las vías aéreas superiores como es el tabique nasal desviado, amígdalas hipertróficas o velo de paladar flácido podrán ser tratadas quirúrgicamente. La eliminación de la campanilla resulta en pobre o nulo beneficio y presenta recidiva además de un postoperatorio muy doloroso. El avance del mentón traccionando la lengua ofrece buenos resultados cuando está indicado.
Las prótesis de avance mandibular ayudan a prevenir que los tejidos de la garganta se colapsen y a colocar la lengua en una posición más anterior dentro de la boca, con lo cual se abre el paso del aire por la faringe, estas prótesis tienen la ventaja de ser colocadas en una sola cita de veinte minutos y no requerir cirugía.
Por esto mis estimados lectores ponerle atención al ronquido no solamente mejorará su vida conyugal y le evitará ser objeto de burlas sino también le dará una mejor expectativa de vida alejándolo de un infarto, embolia y sus desastrosas secuelas.
Dentomédica es una de las pocas clínicas en el país que tratamos el ronquido con o sin cirugía, encargándonos principalmente de todo el bajío.
Dr. Luis Enrique Ruiz Bravo
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